Continuamos analizando el impacto de la tecnología 4.0 en el sector agroalimentario. En esta ocasión, ponemos el foco en el sector oleícola y en los procesos de producción del aceite de oliva.
Nuestro caso de éxito de hoy es la Almazara de Benalúa, donde Ansotec ha liderado una auténtica revolución digital a través del concepto «Almazara Conectada 4.0».
La revolución 4.0 llega al aceite de oliva
Fuimos contratados como ingeniería llave en mano para elaborar un plan de transformación digital. El objetivo inicial era auditar los procesos para aportar luz en un sector que exige cada vez mayor eficiencia. Desde la dirección de Benalúa sabían que, para seguir creciendo, necesitaban algo más que maquinaria nueva: necesitaban inteligencia de datos.
El verdadero reto no era simplemente procesar más aceituna, sino convertir una planta tradicional con más de 50 años de historia en una industria conectada. Se trataba de unificar los procesos heredados de ampliaciones pasadas y dejar la producción libre de errores humanos.
Para entender el alcance real del sistema Almazara Conectada 4.0, lo mejor es seguir el recorrido del proyecto desde sus cimientos.

Fases de la digitalización de una almazara paso a paso
1. La auditoría y el punto de partida
Todo proyecto sólido empieza con un análisis de la realidad. Al inicio, fuimos contratados como ingeniería para realizar una auditoría de procesos que diera tranquilidad sobre lo que se estaba haciendo bien y señalara los errores a corregir.
Nos encontramos con una industria de más de medio siglo operando. Por lo tanto, la industria 4.0 se presentaba como la gran oportunidad para vehicular y unificar décadas de procesos diametralmente diferentes.
2. El corazón de la fábrica
En primer lugar, decidimos empezar por la fábrica, ya que era el área que aportaba más valor y donde el cliente presentaba más problemas operativos. La implantación se plasmó en nuevo hardware y armarios de sistemas electrónicos diseñados para captar toda la información.
Gracias al software de Ansotec, logramos contextualizar las operaciones críticas: recepción, pesaje, molturación y extracción.

3. Integrando toda la cadena de valor
Una vez optimizada la fase de extracción, la tecnología nos ayudó a expandir el control al resto de las instalaciones. Fuimos integrando toda la cadena de valor hacia los patios, el laboratorio y la bodega.
Hoy en día, el sistema monitoriza todos los movimientos, trasiegos y expediciones de materias primas y productos terminados. Esto permite conocer al detalle la eficiencia exacta de cada operación.

4. La visión global
Al final del día, lo que realmente importa es tener información fiable para la toma de decisiones. Por esta razón, se ha establecido una integración horizontal de todas las áreas de proceso de la planta y una integración vertical desde el propio sensor hasta los sistemas de gestión de negocio (ERP).
De este modo, toda la información fluye en tiempo real para recoger los datos clave sin latencia.
5. Una solución que crece contigo: resultados obtenidos
¿Qué hemos logrado exactamente tras implementar este proyecto de digitalización?
- Crecimiento controlado: tras la automatización, la empresa ha duplicado sus cifras de negocio hasta alcanzar los 35 millones de kilos con total seguridad. Como indican desde la propia dirección de Benalúa: «Crecer sin control es un disparate y una temeridad».
- De envase generalista a líderes en calidad: han cambiado sus horizontes estratégicos, pasando de vender envases de 5 litros generalistas a sacar su mejor versión enfocada en la máxima calidad y la seguridad alimentaria.
- Trazabilidad total: información y datos precisos de todas las operaciones, desde la entrada de la aceituna en el patio hasta la salida del aceite envasado.
- Afloramiento del talento: al automatizar los procesos manuales y repetitivos, el equipo humano ha podido enfocarse en liderar en calidad, optimizar recursos y potenciar su talento.

Más allá de la almazara
Lo que hemos conseguido en la Almazara de Benalúa demuestra que la industria 4.0 no es una promesa de futuro, sino una realidad del presente. Además, lo más importante es que se trata de una arquitectura tecnológica completamente escalable y adaptable.
Si quieres ver cómo funciona nuestra tecnología en un entorno real, te invitamos a reproducir el vídeo completo de la Almazara de Benalúa y ver el resultado final con tus propios ojos.